La protección de nuestros hijos

Publicado en por anaessat

Escribo este post desde le punto de vista de alguien que es madre y usuaria habitual de la red.

La polémica ha saltado a raíz de varios hechos acontecidos esta última semana respecto a la hija de Belén Esteban.

Se ha cursado una petición para que se investigue si Belén Esteban está perjudicando a su hija con sus apariciones televisivas y sus ataques continuos al padre de la criatura.

Desde luego este tema da para mucho. Se juzga si esta chica se lucra a costa de su hija. La respuesta es sí, es evidente. Belén Esteban está viviendo de Jesulín de Ubrique y de su hija desde que salió de “Ambiciones” (Que ya tiene miga el nombre de la finca). ¿Alguien recuerda a Nani Gaitán? A los que no les suene, es la ex novia de Rafi Camino, que se hizo también famosa en su día por recorrer todas las televisiones contando sus aventuras y desventuras con el torero. Pero su estela se ha ido apagando con el tiempo, justamente porque no consiguió tener un vástago del famosillo en cuestión. Belén tuvo mas suerte, ¡tuvo premio! Pero si esta chica merece que se la juzgue de esa manera es otra cuestión... ¿A cuantos famosos hemos visto en portadas de revistas presentando a sus hijos? Y por supuesto ninguno de forma gratuita, todos cheque en mano. Incluyendo el padre de Andreita, la hija de Belén... Ya les vale bautizar a una criatura a las 12 de la noche por proteger una exclusiva. ¿Eso no es de denuncia? En fin...

Yo me pongo en el lugar de los Príncipes de Asturias y realmente estaría hecha un buen lío. Hace unas pocas semanas, ya finalizado el veraneo de la familia real en Mallorca se aireó en todas las televisiones las pocas fotos que se podían hacer de las pequeñas infantas. Se puso en tela de juicio la relación de la familia real con los medios y que se habían vuelto herméticos al respecto, todo bajo influencia de Letizia Ortiz, claro, que de momento parece ser la mala malísima del cuento. Después se presentó a la infanta Sofía empezando la guardería y unos días después saltaba la liebre con el caso de Andreita. Y a los periodistas se les ocurre comparar circunstancias. La premisa era... ¿Es que la infanta Sofía no tiene derecho a la intimidad? ¿Como quedamos...? ¿Se deben dar fotos o no se deben dar fotos? El primer día de colegio de la infanta Leonor no se ofreció a los medios. Otra crítica... No si al final será difícil ser princesa...

Volviendo al caso Andreita cierto es que todo el circo mediático montado en torno a la niña no le beneficiará en nada. Cómo se sentirá en un futuro cercano cuando vea a su madre repetir en televisión una y otra vez que su padre no la quiere, que la madrastra es una bruja de cuento, que sólo le falta la manzana envenenada y otras tantas perlas es algo que nunca llegaremos a saber, pero todos nos lo imaginamos. ¿Cómo nos sentiríamos nosotros? Yo mal, desde luego.

Belén se vanagloria de decir que ella no le hace daño a su hija porque nadie conoce su cara, nunca ha salido en una revista. Pero la gente que la conoce sí sabe quién es. El caso no es que la gente la conozca... Es que su vida se airea semana sí semana también. Que le digan a la Pantoja si eso molesta, a ver qué les cuenta...

De todas formas una de las cosas que se juzga es si su madre se está lucrando con ella, y es evidente que sí, pero no es la única. Por eso digo que o todos moros o todos cristianos. ¿Porqué se juzga a Belén Esteban y no a Julio Iglesias? Si se quiere proteger a los niños de la vida pública se debería aplicar el mismo criterio a todos. O quizás existan matices... ¿Se les puede mostrar en fotos pero no se puede hablar de ellos? Difícil marcar límites en este aspecto.

Muchos de nosotros tenemos hijos y muchos de nosotros colgamos sus imágenes en internet orgullosos de mostrar lo guapos que son. ¿Pero con qué ojos los miran los demás? Es posible que muchas personas los miren con ojos tiernos y limpios, pero muchos otros son pedófilos, enfermos mentales o sencillamente gente que no nos quiere bien y proyecta hacia nuestros hijos sentimientos de ira, envidia o rencor. ¿No merecen nuestros hijos ser protegidos incluso de nosotros mismos? No olvidemos que a Andreita se la intenta proteger de su madre, con todo lo que la quiere, porque eso es evidente. Pero a veces no alcanzamos a pensar el daño que les podemos causar a nuestros vástagos. ¡Con el amor que les tenemos! Y lo tremendamente torpes que somos con ellos en muchas ocasiones. Si se exige una legislación que regule la imagen pública que se debe proyectar de los niños debería ser para todos, no solo para los hijos de  los famosos.

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